Fundada por William Grant, la destilería comenzó a producir en 1887. Seis generaciones después, sigue siendo la destilería de blended whisky de propiedad familiar más antigua de Escocia y conserva la receta original. Hoy es la tercera marca de whisky escocés del mundo: cada segundo se sirven 55 medidas. El número tres inspira su identidad: tres tipos de madera para la maduración, tres ingredientes clave —agua escocesa, aire y cebada— y la emblemática botella triangular diseñada por Hans Schleger en 1957 para mostrar el color del whisky y facilitar su transporte.
Cada botella refleja el oficio del destilador, de los toneleros que ensamblan las barricas a mano y del maestro de mezclas, que aplica conocimientos heredados. También forma parte del equipo Rocco, un cocker spaniel de un año cuyo olfato, 40 veces más agudo que el humano, ayuda a detectar problemas en las barricas durante la maduración.